El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová anunció el 18 de septiembre de 2026 un cambio histórico en su doctrina médica: los cuatro componentes principales de la sangre —glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas— dejan de ser materia de disciplina religiosa obligatoria para pasar a ser una decisión personal de cada creyente.
El anuncio se realizó a través del «Informe 6 del Cuerpo Gobernante», publicado en video y texto en el sitio oficial jw.org simultáneamente en inglés, español y otros idiomas.
Una doctrina con raíces bíblicas profundas
Para entender el alcance del cambio, hay que comprender por qué los Testigos de Jehová se han negado históricamente a las transfusiones de sangre. La organización basa su postura en pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento que consideran la sangre sagrada y asociada a la vida.
En Génesis 9:4, Dios ordena a Noé: «Lo único que no deben comer es la carne con su vida, es decir, con su sangre». En Levítico 17:14 se reitera: «No comeréis la sangre de ninguna carne». Y en el libro de los Hechos (15:28-29), los apóstoles transmiten el mandato a los primeros cristianos: «Absténganse de la sangre».
Sobre esa base, la organización ha rechazado históricamente no solo las transfusiones de sangre completa, sino también los cuatro componentes principales en los que se divide: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas.
¿Qué cambia exactamente?
El documento oficial publicado en jw.org en la sección «Preguntas de los lectores» es claro: «cada cristiano debe tomar su propia decisión sobre cómo usar estos cuatro componentes principales en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico».
En la práctica, esto significa que un Testigo de Jehová que necesite, por ejemplo, una transfusión de plasma por un traumatismo grave, o plaquetas durante un tratamiento oncológico, podrá aceptarla sin enfrentar consecuencias disciplinarias dentro de su congregación. Del mismo modo, quien decida rechazarla por convicción personal tampoco podrá ser presionado.
La organización también abre la puerta a la donación de sangre para componentes: cada miembro puede decidir donar, siempre que tenga la certeza de que su sangre se usará únicamente para extraer componentes o fracciones, y no para transfusiones de sangre completa.
El comunicado es explícito en un punto clave: la congregación no debe intervenir en esa decisión, y ningún cristiano debe juzgar lo que decida otro.
El fundamento doctrinal del cambio
El Cuerpo Gobernante apoya el cambio en el principio bíblico de 1 Corintios 4:6 —»no ir más allá de las cosas escritas»—, reconociendo que la Biblia no menciona explícitamente los componentes sanguíneos tal como los define la medicina moderna. También cita 2 Corintios 1:24: «No digo que nosotros seamos amos de la fe de ustedes, sino que somos colaboradores para que ustedes estén felices».
El documento advierte sin embargo que la decisión no debe tomarse a la ligera: si se toma este asunto sin la debida reflexión, podría dañar la conciencia del creyente y su relación con Dios. Y concluye que cada creyente «rendirá cuentas de sí mismo a Dios» (Romanos 14:12).
Para ayudar a los miembros a decidir con información, el Cuerpo Gobernante publicó simultáneamente una tabla titulada «Productos que se obtienen de la sangre completa», disponible en jw.org, que describe los componentes y fracciones más comunes utilizados en medicina.
Lo que no cambia
La organización es enfática en lo que permanece invariable: sigue prohibida la transfusión de sangre completa —tanto recibirla como donarla para ese fin—, así como el consumo de sangre en alimentos o carne sin desangrar.
El segundo cambio en 2026
Este no es el primer ajuste doctrinal del año en materia de sangre. En marzo de 2026, el Informe 2 del Cuerpo Gobernante ya había habilitado que cada miembro decidiera individualmente sobre el uso de su propia sangre en procedimientos quirúrgicos, abriendo la puerta a técnicas como la recolección previa de sangre autóloga —donde el paciente dona sangre antes de una operación programada para usarla en caso de necesidad durante la intervención.
El Informe 6 extiende ahora ese mismo principio de decisión individual a la sangre de otras personas.
Aspectos prácticos para los miembros
El comunicado incluye una nota práctica: la organización actualizará la tarjeta de instrucciones médicas que llevan los Testigos de Jehová para informar al personal sanitario sobre sus decisiones. Los Comités de Enlace con los Hospitales —grupos de apoyo locales dentro de la organización— mantendrán la confidencialidad de las decisiones personales de cada miembro y ayudarán a encontrar médicos que respeten su conciencia.
Fuente: jw.org — «¿De qué maneras demostramos los testigos de Jehová que respetamos la vida?», Informe 6 del Cuerpo Gobernante, 18 de septiembre de 2026
