En un golpe inesperado que ha sacudido a gobiernos, familias y aspirantes a emigrar, Estados Unidos anunció este miércoles la suspensión indefinida del procesamiento de visas migratorias para ciudadanos de 75 países, incluyendo a Uruguay, a partir del 21 de enero de 2026.
La medida, emitida por el Departamento de Estado estadounidense y filtrada inicialmente por Fox News, no tiene fecha de finalización definida y forma parte de una política migratoria mucho más estricta que ha marcado los últimos meses de la administración en Washington.
Un cambio brutal que corta sueños
Para miles de uruguayos y residentes de países afectados, la noticia cayó como una bomba diplomática: de un día para otro, se congela la posibilidad legal de obtener una visa de inmigrante, es decir, aquella que permite residir de forma permanente en Estados Unidos.
La justificación oficial es controvertida: la medida pretende evitar la entrada de extranjeros que puedan llegar a “convertirse en una carga pública” o depender de los beneficios sociales del país norteamericano.
Aunque este argumento se apoya en leyes migratorias existentes, críticos aseguran que la ampliación de criterios –como edad, salud, dominio del inglés, situación financiera y otras variables– es simplemente una excusa para cerrar de facto las puertas a millones de personas.
¿Qué pasará con los que ya tenían planes?
Quienes tenían entrevistas programadas o solicitudes en trámite ahora enfrentan un limbo total: las embajadas y consulados han sido instruidos a pausar los procesos y, en algunos casos, rechazar automáticamente las nuevas solicitudes bajo las reglas vigentes mientras se “revalúan procedimientos”.
La incertidumbre crece entre familias que buscaban reunirse, profesionales con ofertas de trabajo y jóvenes con planes de estudios. Para muchos, el sueño americano queda en suspenso sin respuesta clara de cuándo o si volverá a ser posible.
Uruguay y América Latina en la mira
Además de Uruguay, la lista de países afectados incluye a varias naciones de América Latina y el Caribe como Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití y Nicaragua, entre otros.
La decisión también abarca amplias regiones de África, Asia y Europa Oriental, sumando un total de 75 países cuyos ciudadanos verán bloqueada la recepción de visas migratorias.
Impacto regional y repercusiones diplomáticas
Aunque el Departamento de Estado sostiene que la suspensión no aplicará a visas temporales como turismo o negocios, algunos analistas advierten que la política puede tener efectos colaterales, incluyendo mayores exigencias y retrasos en otros tipos de trámites y mayores tensiones diplomáticas con Estados afectados.
Organizaciones de derechos humanos y expertos en migración han denunciado esta decisión como discriminatoria, señalando que afecta de forma desproporcionada a países de África, América Latina y Asia.
Un futuro incierto
Con la medida ya programada para entrar en vigencia en pocos días, miles de personas esperan respuesta oficial de las autoridades estadounidenses y uruguayas sobre cómo proceder. Lo cierto es que, por ahora, el camino hacia una vida en Estados Unidos para muchos está bloqueado sin aviso ni certezas, en lo que ya se califica como uno de los cambios migratorios más drásticos en años.

